Soy creación: Amo la vida

Salmos 39:4 “Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy”.
Bendecimos al Señor por todos aquellos fieles hermanos que han mostrado identificación con la necesidad de ratificar por Las Escrituras todo lo que escuchamos, independientemente de quien venga. Este valiosísimo medio de comunicación será usado para la gloria de Dios, la salvación de las almas y la edificación del pueblo de Dios. Esperamos que todos aquellos a quienes el Espíritu Santo mueva a leer estos pensamientos plasmados, tengan la misma nobleza que los creyentes Bereanos. El autor se sentirá muy honrado al igual como se sintió el apóstol Pablo. A menos que se diga lo contrario, estos escritos están libres de derecho. Sólo se pide no sacar de contexto lo que se ha dicho y citar la fuente.

Nos sentimos bajo la dependencia de Dios, pero, por su gracia contamos con un equipo de genuinos siervos y siervas del altísimo en diferentes áreas del saber. Trabajamos de manera sinérgica, mirando el todo y valorando las partes.

Mucho agradeceríamos sus comentarios y preguntas. De ninguna manera nos sentiremos ofendidos con vuestras diferencias. Pueden estar completamente seguros de que si erramos en algún punto, sea técnico, gramatical, doctrinal, ético o espiritual, le pediremos luz y humildad a Dios para rectificar la falla o el error cometido.

Procuraremos delante de Dios y de ustedes, que ya son nuestros amigos, una limpia conciencia.

Al final de cada escrito o artículo aparecerá un link (enlace) recomendando algún escrito o exposición del ministerio “Todo el consejo de Dios”. Es nuestro sincero e intenso deseo que usted haga transferibles los conceptos o verdades plasmados en este interesante y poderoso medio.

En estos días estaremos hablando de la necesidad de valorar la vida bajo el lema: “Soy Creación: Amo la Vida”. Para el día martes 10 de diciembre culminaremos estos escritos con una edificante celebración de final de año en el Salón la fiesta de Hotel Jaragua. Una exquisita producción con gloriosas imágenes y bellas canciones relacionadas con el maravilloso privilegio de existir para la gloria de Dios.

Permítanme dejarles con el siguiente pensamiento: El intervalo se entiende por revelación divina. Salmos 39:4 “Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy”. El punto de partida es saber que existimos, es lo que nos diferencia de los animales. Esto viene por revelación divina. Debe pedirse a Dios. Segundo, es vivir con la conciencia de que somos frágiles y efímeros. Esto nos llevará a depender de Dios y a invertir sabiamente nuestra existencia. Glorifique a Dios en su intervalo.

Favor escuchar la exposición recomendada, los conceptos son ampliados.

Hasta la próxima.

En Cristo, Willy.

 

 

Soy creación: soy agradecido II

“...Y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.” (San Lucas 17:16)

La gratitud depende en gran medida del concepto que se tenga de si mismo. Pensar que se es merecedor de todo lo bueno y que es injusto cuando las aflicciones vienen, conduce al descontento y a la ingratitud. De diez leprosos que fueron sanados por Jesús sólo uno regreso a dar gracias, y era samaritano. Los demás al parecer eran religiosos judíos que entendían que merecían estar sanos. El samaritano era también religioso pero era tenido como pagano por el sincretismo de su fe. Su estigma social y religioso lo hacían sentir, como el publicano, indigno de la bondad divina.

Observe como expresó su indignidad y gratitud:”…volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postro rostro en tierra a sus pies, dándoles las gracias…” El hombre agradecido se pregunta ¿quién soy yo para recibir tanta bondad? El ingrato ¿Por qué a mí? Contrario a lo que muchos piensan, en el mundo hay solamente dos grandes religiones: los que creen que la salvación es por las obras y los que creen que es de pura gracia. De ahí depende la ingratitud o gratitud. El samaritano creía lo segundo: de pura gracia. ¿Y usted?

Hasta la próxima.

 

 

Sentado, vestido y en su juicio cabal…

“…y ven al que había sido atormentado por el demonio, y que había tenido legión, sentado, vestido y en su juicio cabal…” (Marcos 5:15)

El hombre perturbado y angustiado no tiene forma de realmente sentarse “…los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto…” estar sentado es sinónimo de estabilidad. Dios está sentado en su trono. Nehemías, después de enterarse de la condición deplorable de su pueblo y antes de iniciar su visión restauradora se sentó: "…me senté…" uno de los resultados de tener un verdadero encuentro con Jesús es la estabilidad.


La pérdida de la vergüenza es propia de los que viven en pecado. El endemoniado gadareno vivía desnudo, sin dignidad, sin respeto a sí mismo. Otro resultado de ser salvado por Jesús es recobrar la vergüenza. Tener conciencia de la desnudez. Como Adán después que pecó. El endemoniado liberado fue vestido físicamente y con la justicia de Jesús.

El gran problema del hombre apartado de Dios es que realmente no piensa como debería pensar. “Juicio cabal” nos habla de inteligencia. Autoconciencia. Capacidad para razonar. La imagen de Dios perdida por su condición de pecador le fue restaurada.

Toda persona que ha tenido un genuino encuentro con el Salvador debe mostrar estas evidencias: estabilidad, dignidad e inteligencia.

Hasta la próxima.

 

(Citas: Isaías 57:20; Nehemías 1:4)

 

 

Soy creación: soy agradecido I

“…sed agradecidos.” (Colosenses 3:15)

El llevar la imagen de Dios nos hace criaturas pensantes con capacidad para reconocer las bondades del creador y en consecuencia ser agradecidos.

La gratitud es un estado del corazón, un resultado de una profunda consideración o reflexión y de una determinación de la voluntad.

Un corazón orgulloso, descontento, envidioso, avaro, egoísta…jamás será agradecido. Es el corazón humilde el que se muestra agradecido ante Dios y ante sus semejantes.

La gratitud debería ser espontánea y natural, pero no es así. Es más bien el resultado de considerar la maldad humana y la bondad divina. No somos merecedores de nada bueno. Todo lo bueno que recibimos es de pura gracia.

Dios en su nobleza creó al hombre con capacidad de decisión, el hombre decide ser agradecido o no. Esta decisión implica determinación. La gratitud no es casual o fortuita. Se cultiva en la voluntad.

Dios demanda y espera de todas sus criaturas gratitud. Es un imperativo: “sed agradecidos”. La realidad es que el porcentaje de agradecidos es mínimo, de diez, uno. No nos sorprende la cantidad de personas sufriendo de depresión ya que la gratitud está indisolublemente ligada a la salud espiritual y emocional.


¿A cuál pertenece usted?


Hasta la próxima.

 

 

¿Qué significa “todo el consejo de Dios”?

“Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27).

¿Qué significa “todo el consejo de Dios”?

En pocas palabras toda la Biblia. Toda la Biblia implica todo tema relacionado con esta vida y la venidera, que Dios en su gracia ha revelado.

Un cristiano tiene la Biblia como fundamento de toda su vida. En todo lo que hace procura tener una razón o argumento Bíblico; tanto en lo llamado “sacro” o “ministerial” como en lo también llamado “secular” (la vida diaria). Realmente no hay demarcación. Todo para la gloria de Dios. No somos nuestros. Somos de Dios. Comprados a precio de sangre.

Podríamos tan solo mencionar algunas áreas que incluye “todo el consejo de Dios”, la lista sería interminable: matrimonio, familia, dignidad humana, trabajo, relaciones humanas, finanzas, política, Estado, prudencia, sabiduría, depresión, paranoia, música, eutanasia , homosexualidad, aborto, ética, prosperidad, perdón, contentamiento, dominio propio, guerra, fracaso, éxito, felicidad, oración, comunicación, ayuno, estabilidad, muerte, resurrección, ángeles, demonios, diablo, cielo, infierno, pecado, juicios, justicia, gracia, misericordia, liderazgo, psicología, ingeniería, arquitectura, medicina, ambiente, estética, motivación,…

No temáis “todo el consejo de Dios” no fanatiza. Hace sabio al sencillo. Lo hace equilibrado, balanceado, conforme al carácter de Cristo.


Lea toda la Biblia y procure una comunidad en donde se anuncie toda la palabra de Dios. El apóstol a los Gentiles, convocó al liderazgo en Mileto y, en su nostálgica despedida, les recordó: Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios”.

Hasta la próxima.

 

 

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  1. Una grata experiencia

 

"Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." Mateo 18:19-20