Sentado, vestido y en su juicio cabal…

“…y ven al que había sido atormentado por el demonio, y que había tenido legión, sentado, vestido y en su juicio cabal…” (Marcos 5:15)

El hombre perturbado y angustiado no tiene forma de realmente sentarse “…los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto…” estar sentado es sinónimo de estabilidad. Dios está sentado en su trono. Nehemías, después de enterarse de la condición deplorable de su pueblo y antes de iniciar su visión restauradora se sentó: "…me senté…" uno de los resultados de tener un verdadero encuentro con Jesús es la estabilidad.


La pérdida de la vergüenza es propia de los que viven en pecado. El endemoniado gadareno vivía desnudo, sin dignidad, sin respeto a sí mismo. Otro resultado de ser salvado por Jesús es recobrar la vergüenza. Tener conciencia de la desnudez. Como Adán después que pecó. El endemoniado liberado fue vestido físicamente y con la justicia de Jesús.

El gran problema del hombre apartado de Dios es que realmente no piensa como debería pensar. “Juicio cabal” nos habla de inteligencia. Autoconciencia. Capacidad para razonar. La imagen de Dios perdida por su condición de pecador le fue restaurada.

Toda persona que ha tenido un genuino encuentro con el Salvador debe mostrar estas evidencias: estabilidad, dignidad e inteligencia.

Hasta la próxima.

 

(Citas: Isaías 57:20; Nehemías 1:4)

 

 

 

"Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." Mateo 18:19-20