Soy creación: soy agradecido I

“…sed agradecidos.” (Colosenses 3:15)

El llevar la imagen de Dios nos hace criaturas pensantes con capacidad para reconocer las bondades del creador y en consecuencia ser agradecidos.

La gratitud es un estado del corazón, un resultado de una profunda consideración o reflexión y de una determinación de la voluntad.

Un corazón orgulloso, descontento, envidioso, avaro, egoísta…jamás será agradecido. Es el corazón humilde el que se muestra agradecido ante Dios y ante sus semejantes.

La gratitud debería ser espontánea y natural, pero no es así. Es más bien el resultado de considerar la maldad humana y la bondad divina. No somos merecedores de nada bueno. Todo lo bueno que recibimos es de pura gracia.

Dios en su nobleza creó al hombre con capacidad de decisión, el hombre decide ser agradecido o no. Esta decisión implica determinación. La gratitud no es casual o fortuita. Se cultiva en la voluntad.

Dios demanda y espera de todas sus criaturas gratitud. Es un imperativo: “sed agradecidos”. La realidad es que el porcentaje de agradecidos es mínimo, de diez, uno. No nos sorprende la cantidad de personas sufriendo de depresión ya que la gratitud está indisolublemente ligada a la salud espiritual y emocional.


¿A cuál pertenece usted?


Hasta la próxima.

 

 

 

"Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." Mateo 18:19-20