Su brevedad es entendida por revelación divina, el hombre sabio oró “…Señor hazme saber mi fin y cual es la medida de mis días…” Es como neblina, como un soplo…

Como la lágrima que cae por la mejilla.

En Grecia había una inscripción con una estatua que tenía un mechón en la frente pero era calva por detrás, el mensaje era el siguiente: agarrar la oportunidad mientras está disponible. Cuando se va no hay forma de atraparla…la vida es la gran oportunidad. Debemos saber en que invertirla. Si vives un poco de tiempo 60 u 80 años de seguro reirás, disfrutarás, llorarás, estudiarás, tendrás una familia, prosperarás… e ineludiblemente morirás.

El Dios de la Biblia está a favor de que inviertas bien
tu vida.

Lo más sabio sería que antes de todo procuraras tener lo más importante:


un seguro de vida


…porque la muerte es inminente y puede llegar en cualquier momento.

Él dijo “…Yo Soy la resurrección y la vida; el que cree en mí aunque esté muerto vivirá…” Solamente Él tiene calidad moral para prometer tal cosa “…el que vive, y estuve muerto; y he aquí, estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del hades…”.

El seguro de vida, es lo primero que debes adquirir, asegúrate de no partir a la eternidad sin él. Nada tiene valor en esta vida a parte de esto.

 

Una vez obtenido el seguro de vida debes proyectarte para vivir exitosamente, es por esto que necesitas ahora: visión, sabiduría, fe, pasión, gozo, contentamiento y esperanza.

Si deseas conocer más sobre como vivir plenamente en esta tierra, puedes escuchar los mensajes de la serie “Aprendiendo a vivir en el intervalo”. Click aquí para solicitarla.

 

"Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." Mateo 18:19-20